Consejos para evitar errores al diseñar
Potencia de pulso insuficiente: Un error común es desconocer la potencia y la duración del pulso necesarias para cambiar el estado del solenoide. Asegúrese de que su circuito controlador pueda suministrar la tensión y la corriente suficientes para la duración del pulso requerida.
No se considera la lógica de seguridad ante fallos: el solenoide biestable conserva su última posición si falla la alimentación. Si esto es posible en su aplicación, debe implementar la lógica de seguridad ante fallos que lleve el solenoide al estado seguro (por ejemplo, utilizando un supercondensador para cerrar una válvula).
Desmagnetización: El imán permanente puede debilitarse con el tiempo debido a las altas temperaturas o a la influencia de un campo magnético externo. Debe seleccionar un solenoide con la temperatura de funcionamiento adecuada para su entorno y protegerlo del campo magnético externo.
Error de polaridad: Error en la polaridad del pulso necesario para cambiar el estado en la dirección opuesta. Debe implementarse en la lógica de control.
Sobrecarga: Una carga mecánica superior a la fuerza que mantiene el solenoide en su posición tras el enclavamiento puede provocar el movimiento del émbolo. La carga siempre debe ser inferior a la fuerza máxima de sujeción del solenoide.
Guía de selección de solenoides de enclavamiento biestables
Seleccionar el solenoide de enclavamiento biestable adecuado es esencial para el rendimiento óptimo, la fiabilidad y la vida útil de su aplicación. En primer lugar, deben definirse claramente los requisitos básicos de su aplicación. Esto implica definir la fuerza (empuje o tracción) y la carrera (distancia de movimiento) requeridas. Es una recomendación común para los ingenieros seleccionar un solenoide con una fuerza de sujeción mínima que sea el doble de la carga para garantizar un rendimiento fiable. A continuación, deben considerarse los parámetros eléctricos. Debe definir la tensión de alimentación disponible (lo más común son 12 V o 24 V CC en aplicaciones industriales). Debe comprobar la resistencia de la bobina del solenoide y la corriente que consume. El solenoide de enclavamiento necesita un pulso para cambiar su estado y su sistema de control debe proporcionar dicho pulso con la polaridad correcta.
Además, debe tener en cuenta las condiciones de funcionamiento. El rango de temperatura, la humedad, la vibración y los agentes corrosivos son factores ambientales que afectan el rendimiento del imán permanente en el solenoide, provocando su desmagnetización con el tiempo. Por lo tanto, es fundamental seleccionar un solenoide adecuado para su entorno. En el caso de aplicaciones de control de fluidos, el material de construcción (acero inoxidable para resistencia a la corrosión) y la presión nominal son cruciales. Las dimensiones físicas también son muy importantes. Debe estimar el espacio disponible y elegir el solenoide que se pueda integrar en su diseño, preferiblemente con un formato compacto si el espacio es limitado.
Finalmente, deberá elegir entre enclavamiento magnético y mecánico. La tecnología de enclavamiento más popular es el magnético. Este utiliza imanes permanentes para fijar la armadura en su posición. Esta tecnología ofrece tiempos de respuesta rápidos y un diseño compacto. Sin embargo, puede verse afectada por campos magnéticos externos. La tecnología de enclavamiento mecánico es más robusta e inmune a las interferencias magnéticas, pero tiene piezas móviles que se desgastan con el tiempo, además de ser más grande y lenta. Analizando cuidadosamente la fuerza, el recorrido, la alimentación eléctrica, el entorno y los requisitos del mecanismo de enclavamiento de su aplicación, podrá tomar una decisión informada. Se recomienda encarecidamente verificar el historial de fiabilidad del fabricante y su soporte técnico.
















