¿Cómo elegir el solenoide de tracción tubular?
Para elegir el solenoide de tracción tubular adecuado, debe asegurarse de que las especificaciones mecánicas y eléctricas se ajusten a las necesidades de su aplicación. Este tipo de solenoides son populares por su alta densidad de fuerza y su eficiente circuito magnético. A continuación, le indicamos los cuatro pasos que debe seguir para elegir el solenoide correcto.
1. Definir los requisitos mecánicos: carrera, fuerza
El primer paso consiste en determinar las dos principales necesidades mecánicas de su solenoide de tracción tubular.
Fuerza: Debes determinar la fuerza necesaria para mover el objeto. Se recomienda incluir un factor de seguridad de 1.5 en el cálculo (por ejemplo, el solenoide debe ser capaz de generar al menos 1.5 N de fuerza por cada 1.0 N de carga). Ten en cuenta que la fuerza producida por el solenoide será máxima al inicio del recorrido y disminuirá a medida que el émbolo se extiende.
Recorrido: El recorrido es la distancia que se extiende el émbolo. Cuanto mayor sea el recorrido, menor será la fuerza generada. El rango de recorridos varía de 2 mm a 30 mm.
2. Adapte la fuente de alimentación al ciclo de trabajo.
El siguiente paso es ajustar la fuente de alimentación al ciclo de trabajo.
Seleccione el voltaje de CC que necesite para su aplicación, como 6 V, 12 V o 24 V. En entornos industriales, se suele usar 24 V CC por su simplicidad, fiabilidad y eficiencia.
Ciclo de trabajo: El ciclo de trabajo es la fracción del ciclo total durante la cual el sistema estará encendido. Para evitar el sobrecalentamiento del solenoide, deberá elegir uno con la capacidad adecuada para el ciclo de trabajo correspondiente.
Continuo (100%): Para una activación que dura para siempre.
Intermitente: Para tareas que deben realizarse durante 1 minuto y luego interrumpirse durante 3 minutos.
Pulso: Para activaciones muy cortas (como 100 ms encendido y 900 ms apagado).
3. Considere cómo el entorno y la durabilidad afectarán al artículo.
Asegúrese de que el solenoide sea capaz de soportar las condiciones a las que estará sometido durante su uso.
Si va a haber polvo o humedad, busque un solenoide con clasificación IP, como IP65 para que sea hermético al polvo y esté protegido contra chorros de agua.
Temperatura: Si desea utilizarlo en un entorno con mucho calor, seleccione modelos con aislamiento de alta temperatura (como la Clase B, 130 °C).
Verifique la vida útil del producto para asegurarse de cuántos ciclos durará. Un solenoide tubular de buena calidad tiene una vida útil de 25 millones de ciclos o más.
4. Asegúrese de que la integración sea física.
Por último, asegúrese de que la fijación física del solenoide sea compatible con su diseño.
Tamaño: Asegúrese de que la longitud y el diámetro del cuerpo del solenoide sean adecuados para el espacio que ha reservado.
Montaje: Al montar un objeto, una punta roscada es una buena opción, ya que cuenta con una tuerca de seguridad que evita que se suelte. Asegúrese de que la rosca de montaje sea la correcta para su equipo.
Si tiene en cuenta estos cuatro factores: necesidades mecánicas, necesidades eléctricas, factores ambientales y factores físicos, seguro que elegirá un solenoide de tracción tubular que funcione bien y de forma eficiente.













